viernes, 17 de febrero de 2012

Un macho ALFA

Lucía impecable, saco Armani, rolex de oro en la pulsera izquierda, bronceado caribeño, sonrisa Colgate, sin embargo, la circundaba tembloroso, se embriagaba con cada una de sus curvas, sus pupilas se dilataban ante cada detalle, el dedo índice la rozaba sutilmente, sintió como la boca se inundaba en saliva, al igual que si estuviese ante un manjar exquisito, pero de pronto, comenzó a sentirse un poco incómodo, notando que sus pantalones se despegaban un tanto de su cuerpo, no quería demostrar tan fácilmente su excitación, el era un auténtico macho alfa en condiciones de dominar todo a su entorno.

-Puedo?? “En realidad, si preguntó, fue únicamente para parecer educado y amable, las apariencias siempre eran importantes, él diría, más que importantes, fundamentales en la vida!!”.
-Por supuesto … Recibió inmediatamente como respuesta.
Sus delicadas manos se introdujeron lentas, titubeantes, en una combinación de sapiencia y descubrimiento.

Presionó suavemente el click y se abrió la puerta, era una coupe Porsche Carrera GT, se sentó al volante e instintivamente acaricio la palanca de cambios, “ o como mejor les guste llamarla”.
-La puedo encender? consultó al vendedor.
-Ud., sin duda alguna, le contesto con su aflautada voz, el joven.
La encendió y lo sintió, era él y por lo tanto debía ser para él.
Se sentaron a hablar de números, la coupe costaba la friolera de 350.000 dólares.
Él sabía que tenía que hacer, para conseguir el dinero que le faltaba.

A las 48 horas estaba nuevamente en la agencia de autos, dispuesto a llevarse su vehículo, casi soñando, como se complementaría con todo su magnífico ser y como quedaría atónito el resto del universo al observarlo.
Se subió al auto, no sin antes recibir un efusivo beso por parte del vendedor, quien negoció para él un importante descuento con el dueño de la Agencia y también un agudo dolor al sentarse en la butaca y recordar el “rostro” del gerente del Banco al concederle el préstamo.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Ya somos Nosotros

No era mañana, mediodía ni tarde, pero era de día. El espejo bramaba, intolerante, desconfiado, incrédulo porque ya no la veía. La luz, la inundaba completamente, qué sentía?, algo, nada, todo.
Un horizonte completamente nuevo y completo, envolvía sus huesos. Los recuerdos borrosos en la mente y el cuerpo se desarmaban. El todo y la nada en su conjunción aparecían ante esa niña esmirriada, flagelada, escondida de si misma, asustada por su huida.
Las barbies prolijamente ordenadas, peinadas, vestidas y maquilladas con ardua parsimonia, reían y se animaban poco a poco a desentumecerse, a abandonar el estereotipo.
La foto de los quince colgada en la pared, dos valses, dos padres, una madre y un par de hermanos que no son hermanos.
Los rumores se agolpan y galopan entre ensueños, las risas olvidadas de momento se incorporan y amagan con transformarse en llantos, una metamorfosis sufrida a diario por su alma.
La computadora encendida, era la voz de los sin voz.
La alfombra el eterno arrullo, amalgama de cielo y tierra, donde cobijarse y liberarse, es lo mismo que amarse y odiarse en simultáneo.

Las estridencias acompasadas, a destiempo el dolor de madre, los golpes, la inyección de adrenalina y el ensañamiento en quedarnos con algo que no es nuestro, con algo que ha sido enteramente suyo, que ya no conoce de esperanzas, las más de las veces vanas, pero esperanzas que se han ido consumiendo al spiedo.
Todos somos parte de todo y nadie esta a salvo de la nada, que también es todo, fluyendo en círculos rectangulares, concéntricos y descentrados.

El azar que rige el universo, fue más que Hipócrates, sus seguidores de juramento blasfemo, la niña abrió sus ojos, capturó la escena, no pudo hacer más que hablar, no había otra forma en que los presentes pudiesen entender su pasado, Dejadme que ya no soy Yo, ya somos nosotros.

El brillo se extinguió, el dolor se apoderó de todo, pero la vida continuó y continuará por siempre.