cómo viviría el día si no estás
todo sería eterno y no habría nada,
nada más que lluvia en la tempestad.
Que difícil es amarte y no poseerte,
libélula ardiente de la libertad.
Tu sangre es un desierto verde,
de tu vientre vi parir mi eternidad.
No se si será tu poción en las mañanas,
el sentir tu aire al despertar,
o el entregarme mansamente a tu membrana
lo que me permite soñar.
Que difícil es amarte y no poseerte,
libélula ardiente de la libertad.
Tu sangre es un desierto verde,
de tu vientre vi parir mi eternidad.
Solo anhelo que el atardecer se funda
y las estrellas comiencen a estallar,
para que la vida cambie y confunda
el arte, la magia y el pasar.
Quiero que veas mi ocaso y mis sueños.
No deseo perpetuarme sino estar.
Permaneceré amado como nadie en tu sueño,
no resistiría otra manera de terminar.
Que difícil es amarte y no poseerte,
libélula ardiente de la libertad.
Tu sangre es un desierto verde,
de tu vientre vi parir mi eternidad.

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